10 habilidades de mamá que deberían ir en tu CV

Después de tener a tu bebé seguramente te has enfrentado al reto de buscar trabajo. Sabes que es muy complicado explicar que los últimos años de tu vida no has tenido experiencia laboral porque te dedicaste a ser mamá.  Sin embargo, deberíamos comenzar a presumir las habilidades que la maternidad nos ha enseñado: la paciencia, la habilidad para manejar la presión, para hacer mil cosas al mismo tiempo, para enseñar, planear y organizar.

Todas estas lecciones nos han convertido no sólo en buenas madres, sino también en diamantes en bruto para las empresas, en profesionales del cuidado, del detalle y de que las cosas se hagan. Somos ejecutivas. Todo lo que nos ha transformado en grandes mamás, también nos ha dado el potencial para ser grandes empleadas o hasta empresarias. Pregunté a mis amigas cuáles habilidades que adquirieron como mamás las han convertido en mejores trabajadores y si las incluirían en su currículum vitae. Estas fueron sus respuestas.

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10. Alta capacidad para trabajar bajo presión

“La cena tiene que estar a las siete y media, no importa si al mismo tiempo hay que recoger la mesa, trapear la cocina, bañar al bebé y lidiar con el berrinche del otro peque que no quiere hacer la tarea. Eso es todo el tiempo, misiones que deben llevarse a cabo sí o sí”.

9. Experiencia en gestión de tiempos

“Todos los días me levanto a las cinco de la mañana para prevenir cualquier inconveniente y dejar a mis hijos a tiempo en la escuela. Es complicado, sobre todo porque en las noches no duermo hasta que esté hecha la comida para el día siguiente y todos los útiles estén guardados, los uniformes planchados y acomodados”.

8. Especialización en manejo de conflictos

“Tengo un hijo de seis años y otro de cuatro. No pasa un día sin que deba ponerlos de acuerdo sobre qué juguete utilizar, qué caricatura ver o sobre quién tiene la razón, lo cual es muy difícil porque los dos siempre aseguran tenerla. Aprendes a ser salomónica y dividir las victorias, además ya los conoces y sabes cuando en realidad quieren algo y cuándo sólo lo hacen para ponerte a prueba”.

7. Notable destreza por la investigación

“Ninguna mamá se rinde ante la falta de conocimiento, así sea buscar la mejor manera de hacer una maqueta del sistema solar o saber cuál es la leche más nutritiva, siempre investigamos hasta convencernos de la información, preguntamos, analizamos, nunca bajamos las manos”.

6. Altos niveles de empatía y compañerismo

“Es imposible no sentir empatía por el esfuerzo de otro ser humano después de que ves cómo tu peque saca un banquito para alcanzar un cajón. Este tipo de actitudes que por lo regular pasan desapercibidas, te hacen apreciar más el trabajo de todos los que componen tu empresa y por qué es importante cumplirles”.

5. Liderazgo comprobable

“Para un niño tú eres la figura a seguir, eres su respuesta para todo y su guía para conocer el mundo. Yo he descubierto nuevas facetas de mi personalidad, a encontrar la manera de que mi hija viva de forma adecuada, reconocerla y lograr que acuda a mí sin miedo cuando tiene problemas. Me gané su confianza. No hay un mejor entrenamiento para ser un líder”.

4. Habilidades sobresalientes de negociación

“Mi hija quiere ir a un restaurante, mi hijo quiere ir a otro de hamburguesas y mi marido se quiere quedar en casa para no gastar. Es en esos momentos cuando me sale la negociadora y no hay nadie mejor que yo para elegir lo que más le conviene a la familia; y conseguirlo. Hacemos un picnic para que los peques se distraigan y no gastar mucho, por ejemplo”.

3. Manejo de presupuesto y gestión de finanzas

“Son tantos los gastos de ahora y del futuro que siempre encuentro una manera de llevar la contabilidad como si fuera una experta, con mis propios métodos. No puedo imaginar un día sin dinero, así que soy previsora. Recuerdo que mi mamá tenía una libreta azul donde apuntaba los gastos y una roja en donde apuntaba lo que iba ahorrando y cómo lo gastaría el próximo año en reparaciones de la casa, siempre previniendo el riesgo de que alguno de nosotros le pidiera un gasto inesperado. Ella hubiera sido una gran empresaria”.

2. El arte del multitasking

“Toda mamá sabe eso. De hecho, todo ser humano sabe que una mamá maneja esto. Puedes preparar el desayuno mientras terminas de hacer la tarea del mayor, adelantas citas de trabajo por teléfono, acabas de planchar el uniforme, buscas el zapato que no encuentra el más pequeño, le quitas una mancha a tu blusa y en tu mente planeas el cumpleaños de tu marido para el fin de semana, todo al mismo tiempo”.

1. Amor al detalle

“Nada te enseña mejor sobre la importancia de sentir pasión por los detalles como ser mamá. Un poco de atención a la hora de guardar el lunch, para que no se le derrame nada, por ejemplo, puede ser la diferencia entre que tenga un buen día o se la pase terrible. Y lo sabes, por eso lo haces con amor. Eso ocurre en un millón de decisiones en el día (tal vez estoy exagerando)”.

Todas estas habilidades no sólo te hacen una buena mamá, sino una gran empleada. Según un estudio de CareerBuilder, el 70 por ciento de las personas piensa que las capacidades que adquieres como madre o padre son relevantes para el lugar de trabajo. A pesar de esto, sólo el 10 por ciento de las personas que saben lo que es ser padre, incluyen estas capacidades en su currículum.

Para animarte a incluir tus habilidades de mamá en tu currículum vitae, te recomendamos checar este video (no tiene desperdicio).

 

[En “Mamá trabaja” puedes postular para una vacante o, si eres una empresa, puedes ofrecerle empleo a mamás con muchas ganas de trabajar.]

Oli

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