5 lecciones de autoestima de “Un Viaje en el Tiempo”

Esta semana se estrena “Un viaje en el Tiempo”, una nueva película de Disney que seguro te sorprenderá por los increíbles efectos especiales y porque está marcando un nuevo camino en la vida de Disney.

 

¿Por qué? Porque es la primera película de más de 100 millones de dólares que es dirigida por una mujer afroamericana; también protagonizada por una niña de color. Además de ser una adaptación de un clásico de la literatura infantil donde se mezcla la física con la ciencia ficción. Sí, la física.

 

Pero no sólo eso, la cinta nos enseña mucho más que ciencia, nos da lecciones de fortaleza, de lucha, de autoestima, de confianza y del poder y valor que cada ser humano tenemos por dentro, a pesar de las diferencias, y sobre todo por esas diferencias.

 

De ahí que nos inspiramos para hacer la siguiente lista de lecciones que aprendimos gracias a “Un viaje en el tiempo” sobre maternidad.

 

Aquí te las dejamos, pero tienes que ir a ver la película que se estrena este viernes 29 de marzo en todos los cines de México, para comprobar por qué te decimos esto y por qué tus peques amarán la película; y tú puedes estar tranquila porque realmente le estás dando contenido de calidad, no sólo cine, lecciones de amor, autoestima… ¡y hasta física!

 

disney-album-copia

  1. No hagas todo por él o ella.

Tú y yo sabemos que la vida no es fácil y muchas veces nos pondrá a prueba, así que tenemos que preparar a nuestros hijos para esos momentos; por lo que no debemos hacer todo por ellos, lo que sí debemos hacer es darles las herramientas necesarias para alcanzar lo que quieren lograr.

 

Piensa también que si hacemos todo por ellos, crecerán creyendo que ellos no necesitan hacer nada para obtener lo que quieren, y eso hará que vivan muchos momentos de frustración. No darles todo es un acto de amor, no de descuido.

 

  1.  No le exijas ser perfecto.

Nadie es perfecto, ¿por qué le tendrías tú que exigir a tus hijos que lo sean? Digo, te entiendo, como madres queremos que nuestros niños sean los mejores, pero poner estándares muy altos puede ser un arma de dos filos; el perfeccionismo está vinculado con cumplir las exigencias de los demás, y primero tenemos que enseñarles a ser fieles a ellos mismos, a pensar en ellos y actuar con base en sus creencias, no en las de los demás, pues de otra manera siempre se pondrían en segundo lugar y eso sólo ocasiona infelicidad.

 

Y sí, debemos animarlos a que hagan y den lo mejor de sí mismos, no digo que no, pero también, como padres, debemos ser realistas y a pesar de los resultados, lo que siempre debemos celebrar es la intención de las cosas y el trabajo realizado por y para ello.

 

  1. Tú debes ser el mejor ejemplo.

La cantidad de frases que puedo nombrar para explicar por qué es mejor el ejemplo que la teoría, son muchas. Nadie mejor que tú sabe a qué me refiero, nosotros ya lo experimentamos como hijos, lo que se nos queda es el ejemplo, más que las palabras. Así que mantente consciente de que cada paso que des lo estará siguiendo tu hijo. Tal vez no lo podamos ver de inmediato, pero cuando se enfrenten solos a la vida, será tu ejemplo el que seguirán.

 

  1. No lo compares con otros niños.

Todos somos únicos y especiales, todos tenemos virtudes, cualidades y defectos, y eso está bien, eso nos hace una sociedad perfecta; por eso, desde que nuestros hijos son peques debemos enseñarles el respeto por las diferencias y el amor propio. Seamos sus guías enseñándoles a amarse como son, a amar a los demás y a respetar. Para hacerlo habrá que iniciar por nosotros mismos, comprender que cada una de nuestras palabras puede causar gran impacto en la vida de nuestros hijos. Recuerda el gran poder que tienen las palabras.

 

  1. Escucha atentamente.

No debemos olvidar que nuestros hijos son individuos, que sienten y piensan por ellos mismos, y que también están aprendiendo a escucharse a ellos mismos, a formarse un criterio y enfrentar la vida. Por ello es importante escuchar cada una de las cosas que nos dicen, porque sólo eso nos dará una verdadera visión de lo que está pasando dentro de ellos, de lo que ven en el mundo que los rodea, de sus aspiraciones y hasta de aquello que les ha causado estrés, decepción o tristeza en algún momento. Además, es la mejor manera de convertirnos en verdaderos confidentes de nuestros hijos. No lo tomes a la ligera, ellos quieren que los escuchemos.

 

  1. Sé justa.

Como madres queremos darle todo a nuestros hijos, pero debemos tener límites, ser justas, ni muy muy, ni tan tan. Puede sonar raro, pero recuerda que “los límites son amor”, y aunque de momento nos duela no poder complacer a nuestros hijos, les estamos dando una lección que valorarán de mayores. Así como nosotros valoramos hoy todo lo que hicieron nuestros padres por nosotros, porque estamos seguras que ellos, como nosotros, todo lo hicieron basados en el amor; bien o mal, pero siempre buscando lo mejor para nosotros.

 

Así que ya sabes, lánzate a ver “Un viaje en el Tiempo”, no es sólo una película para niños, es un filme que tanto a ellos como a nosotros nos enseñará lecciones de vida que valen más que mil palabras.

 

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.