BUSQUÉ TRABAJO Y NO ME FUE COMO ESPERABA

Seguro muchas se identifican con el mismo tema: “soy mamá, no puedo trabajar”. Y soy muy afortunada, pues mi marido se hace cargo de los gastos mientras yo cuido a nuestras dos hijas, pero, a veces el dinero es el tema principal en la mesa y luego de las discusiones por los gastos que hay con dos hijas, termino siempre diciendo que buscaré trabajo.

 

Muchas de mis amigas mamás trabajan, algunas de tiempo completo, otras de medio día y otras más tienen sus negocios, yo me he inclinado más por la última que por todo lo anterior, pero un día dije voy a buscar trabajo, tengo una maestría así que pensé ¿qué podría pasar?

 

Mi mente construyó un trabajo donde pudiera desarrollarme como psicóloga, con un sueldo que equilibrara los gastos y con una flexibilidad de horario para poder ir por mis hijas a sus guarderías y después ir a hacer alguna que otra actividad con ellas, pero no, no fue así, en lugar de eso me topé con empresas que son muy cuadradas respecto a los horarios (como media hora de comida), sueldos que ni siquiera ayudarían para pagar media renta, y con comentarios despectivos de porqué con una maestría terminé como ama de casa.

 

Fui a dos entrevistas, a pesar de los panoramas tan horrendos, que me mantendrían lejos de mis hijas todo el día, seguí con lo planeado (no iba a regresar a casa con la batalla perdida, ¿verdad?), para poder dejar a la bebé tuve que pedirle ayudar a mi hermana y me fui.

 

Una vez que terminó mi entrevista y que la reclutadora escucho sobre mi vida, me preguntó: Y si se enferman tus hijas, ¿quién pasaría por ellas?, ¿y si hay algún evento en sus escuelas?

 

Mientras me preguntaba esto, mi hermana no dejaba de escribir que mi bebé no dejaba de llorar. Me estresé tanto y todavía ni siquiera entraba a trabajar.

 

Llegué a casa, destruída anímicamente por pensar en que si entro a trabajar, yo me llevaría el doble de trabajo, tendría más cosas por las que angustiarme, además de que definitivamente no hay trabajos para mamás, así que después de tantas batallas campales por los gastos, decidí seguir en casa, al menos hasta que mi bebé de 6 meses crezca más y por primera vez me sentí tranquila y sobretodo muy afortunada.

 

Creo que una opción para no dejar de tener un ingreso extra, es buscar pequeñas cosas que puedas vender o hacer en tus tiempos libres, tener dos bebés es muy demandante y al menos en mi caso, entrar a trabajar no hará una gran diferencia como irme de vacaciones cada mes porque ahora ya trabajo, al contrario, me restaría mucho.

 

Creo que al final son decisiones de cada una, como psicóloga, lo úico que puedo decir es que son etapas, no te compares con nadie y haz lo que sea mejor para ti, porque lo que es mejor para mí no es lo mejor para todas las demás. Y por último no te desesperes, es una pausa que durará muy poco en tu vida.

 

Te mando un beso en la frente, como mamá.

 

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