5 malos hábitos que (quizá) tiene tu peque

Crear un hábito lleva cierto tiempo y eliminarlo, también. A veces es más fácil ceder a los caprichos de los niños que sacrificar cierta paz para educarlos.

La psicóloga Marissa Juárez señala: “Siempre he creído que es mejor pasar una mala semana corrigiendo hábitos que dejar pasar el tiempo y permitir que el problema se complique más”.

Por esta razón la invitamos a que nos compartiera cinco malos hábitos y cómo eliminarlos, ¡toma nota!

Chuparse el dedo

Nunca le permitas que lo haga, cada vez que se meta el dedo en la boca sácaselo y dile ¡NO!

Si no logras avanzar, acude con un dentista y solicítale una trampa de dedo para evitar problemas en su dentición.

No quiere dormir en su cuarto

Desde el momento en que el niño deja de tomar su leche nocturna, debe dormir en su recámara. Esto garantizará que tanto tú como el peque descansen correctamente.

Explícale que debe dormir en su propio cuarto y que cualquier problema que tenga durante la noche puede ir a buscarte. Cuando esto suceda, tú o tu pareja lo deben guiar de regreso a su cuarto y acompañarlo durante un tiempo, para que se tranquilice.

Morder a otras personas

Haz énfasis en que no es algo correcto, que morder duele. Si insiste en su comportamiento, aíslalo para que comprenda que mordiendo no gana la atención que solicita. Si sucede en la escuela pregúntale al niño si alguien lo está mordiendo, tal vez sufre algún tipo de agresión por parte de un compañerito.

No olvides llevarlo al odontopediatra para descartar que se trate de un problemita dental.

Berrinches en público

Dile que puede seguir llorando pero que la decisión está tomada, ofrécele una alternativa para estimularlo a calmarse pero haz énfasis en que no cederás en lo que quiere.

Evita situaciones que pueden desencadenar un berrinche por ejemplo, si van al súper involúcralo en las compras para que sienta que tiene tu atención; le puedes pedir que escoja las galletas de la semana o el menú del viernes.

Perderse en la televisión

Ten a la mano crayones lavables. Usa juguetes didácticos, instrumentos musicales, algo que estimule su imaginación. Se recomienda que por cada hora de televisión, tableta o celular haya un tiempo igual de otra actividad recreativa.

La mayoría de los malos hábitos se arreglan con paciencia y comunicación. Los padres deben renunciar a una semana tranquila, pero es mejor que una vida con malos hábitos que pueden llegar a dañar a los niños física, emocional y mentalmente.

 

Marissa Alejandra Jimenez López, Lic. En psicología, Mtra en terapia familiar y Lic. En derecho.
Especialista en psicología clínica y valoraciones psicológicas. E-mail: psicmarissajl@gmail.com
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