Tus emociones y su desarrollo cerebral

Tus emociones afectan a tu bebé más de lo que crees.

Ofelia estaba embarazada de cinco meses cuando se vio envuelta en un problema familiar muy fuerte, que la mantuvo estresada y triste el resto de su embarazo.

Hoy su hijo tiene 25 años. Se llama Eugenio y está acudiendo a terapia porque vive en una eterna depresión, que incluso le ha impedido desarrollarse laboralmente. El psicólogo de Eugenio quiso hablar con Ofelia para preguntarle cómo se había desarrollado su embarazo y cuando esta le contó lo difícil que había sido, el especialista le confirmó lo que ella había temido durante años; gran parte de los problemas de Eugenio venían desde esa época. El niño nunca había logrado ser feliz, ni siquiera cuando era un feto en el vientre de su madre. 

Y es que la fuerte unión madre-hijo inicia desde la concepción. Todo lo que la mamá hace y siente influye en el desarrollo físico, mental y emocional del bebé. Desde los años setenta los psicólogos sabían la influencia de las emociones en el desarrollo del niño y por eso crearon la Sociedad Internacional de Psicología y Medicina Prenatal y Perinatal.

El desarrollo neurológico de un ser humano inicia en el útero y las palabras del entonces presidente de la Sociedad lo expresan claramente: “Si se quiere crear un ser humano o sociedad sana, no violenta y creativa, hay que garantizar las condiciones más óptimas posibles en las primeras etapas del desarrollo…”

De pensamientos a reacciones

¿Alguna vez has tenido un enojo tan fuerte que terminaste enferma del estómago? Esto se debe a la relación que nuestras emociones tienen en nuestro cuerpo.

Cuando tienes un pensamiento, éste es captado por el hipotálamo, en el cerebro. Una vez que el hipotálamo lo procesa, adquiere un tono emocional que desencadena diversas reacciones físicas en todo tu cuerpo.

Las emociones negativas, como la tensión, generan una excesiva secreción hormonal que invade el sistema nervioso. Cuando una mujer se encuentra en periodo de gestación esta invasión de hormonas es captada por el bebé, a través del cordón umbilical.

Algunos doctores han observado cierta relación entre partos prematuros y pensamientos de miedo, ansiedad y abandono, por parte de la madres. Por esta razón, cuando una mujer presenta amenaza de aborto se le recomienda controlar sus emociones y comunicarse con su bebé; hablarle y transmitirle tranquilidad y paz, para lograr la continuidad del embarazo.

El peso de una mamá feliz

Todo esto demuestra lo importante que es la tranquilidad durante el embarazo y no me refiero a que te la pases recostada entre almohadas los nueves meses, pero si a que le dediques un tiempo a tu plenitud emocional.

Medita, relájate, controla tus pensamientos y analiza tus sentimientos. Las emociones positivas se reflejan en un bebé sano y recuerda que tú eres la única capaz de brindarle un entorno feliz, donde él se sienta protegido para desarrollarse óptimamente. 

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