¿El colecho hace peques dependientes?

“Algunos amigos, cuando les cuento que dormimos con Gabo en la cama, ponen cara de ‘no duermes nada’, ‘eso es malísimo’.
La verdad es que sí duermo malísimo pero que un bebé te abrace sorpresivamente de noche no tiene precio”

Esta es la declaración de Félix, un papá que se manifestó en Facebook ante la ola de comentarios que ha recibido en contra de dormir con su bebé.

Existen algunas creencias falsas respecto al colecho que se difunden constantemente como verdades absolutas.

Por ejemplo, una de las más comunes es que crea seres humanos dependientes que nunca van a querer despegarse de sus padres. Algo que no se le puede atribuir a la práctica de dormir en la misma cama sino que obedece a múltiples variables. En síntesis, el colecho en sí no es causa de dependencia e incluso tiene ventajas como crear vínculos más fuertes entre la familia y generar confianza, así como también facilita la lactancia.

En Elbebe.com nos sugieren que “el colecho permite a los niños evolucionar al ritmo que necesiten y dejar la cama de los padres cuando se sientan seguros y preparados para ello. Esto no causa alteraciones psicológicas”.

Todo esto lo resume muy bien Tere en los comentarios del post de Félix, “es más fácil juzgar y criticar que disfrutar de lo que verdaderamente importa…del amor de tu bebe y de los pequeños momentos que no tienen precio así que no hay que hacer caso a los prejuicios”.

En cuanto a seguridad, la Academia de Pediatría de Estados Unidos publicó un estudio que asegura que compartir la cama puede ser peligroso pero sólo bajo ciertas circunstancias. El bebé podría caerse de la cama, o si tú o tu pareja tienen el sueño demasiado pesado y se mueven mucho, tampoco sería recomendable. Ni hablar de beber o fumar antes del sueño. Pero todo eso posible de evitar.

Sobre las alteraciones de sueño, deben ser mamá y papá quienes decidan qué tanto les afecta en realidad. Aquí lo importante es no generar prejuicios y respetar la decisión de dormir con el bebé tanto como la de dormirlos en la cuna. Ser mamá ya es de por sí muy complicado para todas.

El momento de dejar el colecho debe ser paulatino y suave, además de pactado entre los dos padres. Hay que explicarle las razones al peque y decirle que él tiene su propio territorio y que siempre están ahí para protegerle. Es importante no hacerlo de tajo, dejar luces prendidas o permitirle pasar algunas noches con ustedes hasta que se acostumbre. También sirve crear una rutina para antes de dormir o desplazarlo durante la madrugada a su cuna.