La crisis después del parto… ¿Mi relación está en peligro?

¡Así no! ¡Ten cuidado! ¡Mejor dámelo! Todo eso le gritaba a mi esposo cuando cargaba al bebé, no es porque no confiara en él, pero todo era nuevo y yo estaba muy nerviosa, hasta de que el aire tocara a mi hijo me daba pendiente. Por más que leí y escuché consejos de mi madre, de mi suegra, de mi abuela y de mis amigas, nadie me preparó para lo difícil que fue la llegada del bebé, hasta el punto de poner mi relación en peligro.

 

Las noches tranquilas donde nos poníamos a hablar sobre cómo nos fue en el día, las tardes de cine, los fines de semana de pasión y las cenas a la luz de las velas cambiaron por gritos, llanto, desvelos, enojo y peleas; discutíamos por todo, que si el bebé lloraba, que si no, que si lo cargaba bien, que si lo cuidaba como yo creía que era mejor, que si él creía que yo solucionaría todo como por arte de magia, que me tenía que levantar tres veces en la noche para alimentar al bebé mientras él ni cuenta se daba porque seguía dormido y hasta que amaneciera de buenas me enojaba. Las cosas estaban muy tensas, pensé que era el fin de la relación.

 

Afortunadamente me di cuenta que no eramos la única pareja que pasaba por eso, que en realidad eramos parte del montón, que cuando llega un bebé se genera una crisis porque la rutina a la que estábamos acostumbrados cambia, porque hay nuevas responsabilidades, por el cansancio y sobre todo por la falta de comunicación.

Discutir con tu pareja es sano pero… ¿frente a los hijos?

A esa crisis le llaman Baby-Clash, un término acuñado por el francés Bernard Geberowicz, quien en 2005 escribió un libro que habla de esta prueba que tiene que superar una pareja a la llegada de un bebé.

 

Y es que no hay manera de negarlo, cuando el bebé llega, la pareja queda en segundo plano, todo se concentra el nuevo integrante de la familia, y así será por varios meses, y no queda de otra opción más que aceptarlo, ese es el primer paso para salvar la relación.

 

La comunicación es lo más importante porque los dos tienen que tener la mirada hacia el mismo camino y saber que están enfrentando un desequilibrio momentáneo, que es cuestión de aceptar y aprender a evolucionar, estar conscientes de que ya nada será lo mismo y que tendrán que adaptarse a una nueva rutina, a nuevos hábitos en los que planeen tiempo específico para ustedes como pareja.

 

Deben también ser muy cuidadosos en cómo reparten las tareas en casa, el tiempo con el bebé y sus cuidados, porque en cuanto uno de los dos sienta que el otro no le está echando ganas, las cosas se salen de control, mientras uno se siente apartado y abandonado (casi siempre él), el otro se siente como una bomba a punto de explotar.

 

¿Cómo se soluciona eso? Hablando, no hay de otra, tienen que sentarse a crear un plan que los ayude a aliviar la tensión de esos días, a evitar caer en discusiones que se pueden evitar, claro que siempre habrá alguna que otra diferencia, pero por lo menos ya estarán conscientes de lo que sucede, de lo que le molesta a uno y a otro.

 

Yo, por ejemplo, me puse de acuerdo con mi esposo para dormir una noche en la cama cuidando al niño y otra en la sala para descansar. Una noche le toca a él y otra a mí, y funciona muy bien, pues así los dos podemos descansar y a la vez crear un vínculo con nuestro hijo, él no se siente excluido de la familia y yo me siento apoyada. Claro que esto funciona para nosotros, pero con cada pareja es diferente, estoy segura de que tú y tu amorcito encontrarán pequeñas alternativas que les hará la vida más fácil.

Cómo ser una gran mamá y pareja

Así que aunque el baby-clash es inevitable, sí se puede ser honesto y abierto sobre cómo nos sentimos para superar esa crisis en la que los dos están frustrados y superados.

 

Si ya de plano no hay manera de arreglar las cosas, por favor, nunca de los nunca, le echen la culpa al niño, él jamás será el culpable, eso tiene que quedar claro.

 

¿Tú superaste el Baby-clash? ¿Cómo le hiciste? ¿Qué recomendarías a los recién estrenados padres que están pasando por esto?

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.