Los peques que juegan con la comida aprenden más rápido

La Universidad de Iowa, en Estados Unidos, realizó un estudio en el cual se descubrió que el dejar que los peques manoseen y jueguen con su comida antes de llevársela a la boca, aumenta su gusto por la exploración, además de que aprenden con mayor rapidez sus primeras palabras.

En el pasado ya se habían hecho estudios pero con alimentos sólidos, los cuales habían tenido un buen resultado ya que su forma fija facilita su identificación. Sin embargo, tal parece que jugar con todo tipo de comida le ayudará a tu bebé a descubrir el mundo, aunque la comida inconsistente te cuesta el doble de esfuerzo al limpiar, todo sea por el aprendizaje de nuestro pequeño, ¿no?

¿Y eso cómo sucede?

La Universidad de Iowa decidió experimentar con comida inconsistente, ya que la sólida era fácil de identificar para los bebés. Los líquidos o pastosos causaban confusión porque las texturas son parecidas y, al tener contacto con objetos de la misma textura o color, pero que no fuera alimento, podría ser peligroso, como la leche y el pegamento.

Los niños que interactuaron más con los alimentos demostraron ser más hábiles a la hora de identificar la comida por su textura y también lograron nombrarla. Además de que se pronostica que serán mejores estudiantes en un futuro.

El equipo de investigación analizó a 72 niños y encontró que los peques que, literalmente, hacían un batidillo con su comida, tendían a aprender palabras asociadas con estos artículos, que aquellos que no lo hicieron.

El resultado es curioso porque también arrojó que los niños que se sentaron en trona obtuvieron un mayor aprendizaje que los que se sentaron en otros lugares, debido a que al estar sentados en una silla alta, los niños se sienten más predispuestos a experimentar.

Así que la próxima vez que mires a tu hijo jugando con su postre no entres en estrés y desesperación, sólo asegúrate que lo coma aunque ya lo haya manoseado. Esto porque, tanto el contexto como el comportamiento, son factores importantes en la adquisición de vocabulario temprano de un niño. Este tipo de aprendizaje temprano puede estar relacionado con un mejor desarrollo cognitivo durante toda la vida de tu hijo.

“Cuando los niños pequeños comen desordenadamente y exploran los alimentos en cada comida, están aprendiendo tanto acerca de los alimentos individuales como acerca de las sustancias no sólidas en general. Los niños pueden estar haciendo mucho más que sólo un lío en la cocina, están cambiando para siempre sus sesgos atencionales y la forma en que van a aprender sobre el desarrollo”, concluyeron los investigadores en su artículo.

Además, el estudio recomienda permitir que los bebés exploren todos sus entornos, ya que esto aporta más información para estimular su percepción de la realidad, su memoria y su lenguaje.

¿Cómo las ves? Segurmante vas a cambiar la forma de ver a tu hijo cuando está haciendo un cochinero con la comida, después de todo está aprendiendo.

Con información del Huffington Post
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