Los retos emocionales de las primeras semanas

Por más consejos que hayas recibido y libros que hayas leído, el momento en el que estás con tu bebé ya en tu cama, después de nueve meses de imaginarlo, es el inicio de una nueva etapa, con sensaciones imposibles de planear. Nos surgen todo tipo de dudas y miedos, inspirados en el amor incontrolable que le tenemos al nuevo miembro de la familia. Vemos su carita y sólo queremos lo mejor para ellos, y es entonces cuando comienzan los verdaderos retos emocionales.

Prepárate para no sentirte preparada

Está bien, lee todos los libros, escucha todos los consejos, trata de tenerlo todo bajo control, pero también prepárate mentalmente para sentir que no estás tan lista como pensabas. La maternidad es la experiencia más bella pero también está llena de retos. Ten siempre presente que la mamá perfecta no es la que lo sabe todo, si no la que reconoce que no puede tener todo bajo control y sabe pedir ayuda. Te recomendamos estar rodeada de personas que ya hayan vivido la maternidad para sentirte respaldada.

Despierta el instinto materno

No hay manera en que te digamos que controles tu instinto materno, es algo que siempre nos nace. No queremos que nadie más vea a nuestro bebé, no queremos que nadie lo cargue, queremos que esté lo más cómodo y alejado de los riesgos posible. Lo único que te podemos recomendar es que hagas caso a tu instinto, si no quieres visitas en casa en las primeras semanas, anúncialo a tus amigos y familiares, ellos sabrán comprender. Sin embargo, si pasan días y no quieres ni pasarle una esponja para no hacerle daño, debes platicar tus miedos con alguien. Además, no tengas a miedo a salir a pasear con tu bebé, sólo toma tus precauciones.

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El tema del sueño

Es verdad que ya no se vuelve a dormir igual. Por más que te hayas desvelado en la vida no se compara con permanecer atenta a tu recién nacido, día y noche. Sin embargo, es algo que todos los padres han pasado alguna vez y estamos programados como seres humanos para poder con esto, no te angusties desde ahora. Una vez que esté el bebé en casa cambiará tu noción de siesta, y a partir de ese momento se convertirá en una de tus cosas favoritas. De lo que se trata es de que te adaptes al sueño de tu bebé, verás que con los días comienza a fluir y sabrás exactamente cuando descansar.

No todo será perfecto

En algún momento del día, ya con el recién nacido en casa, te vas a parar a la cocina para prepararte un té y verás que el hogar que arreglaste para tu bebé parece un campo de guerra. Esto es normal, las mamás esperamos siempre tener el nido perfecto para cuando esté nuestro bebé, claro que sí, pero después resulta que por más que arreglemos, pasan los días y la casa sigue pareciendo un caos. No te preocupes, es parte de las primeras semanas, por ahora lo importante es darle todo tu amor y cuidado a tu bebé.

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Más apapacho, por favor

Este es un asunto delicado que quizá se te ha pasado por alto a la hora de planear un bebé, pero es incontrolable que toda mamá quiera sentirse respaldada y apapachada en las primeras semanas. Si tienes pareja, es muy probable que a él también le pase, y a veces los relojes no están bien sincronizados para saber cuándo es un mal momento para hacer una broma, por ejemplo. Así que lo importante es hablar sobre lo que sienten y piensan, todo el tiempo, con mucha suavidad. Si no tienes pareja, déjate apapachar por tus familiares y amigos, y permite que te ayuden en este momento lleno de retos.

El asunto del cuerpo

A veces por presiones externas y a veces por ser demasiado duras con nosotras mismas, sentimos que el embarazo ha cambiado nuestra apariencia y queremos contrarrestarlo cuanto antes. Y, claro, aceptémoslo, nos afecta. Pero no se trata de ponerse a dieta extrema de la noche a la mañana y pasarse todo el día en el gimnasio. Como mujeres tenemos nuestros propios ritmos y no hay que alterarlos sólo por el hecho de sentir presión social, sino de manera natural por nuestra salud física, mental y emocional. Tuvimos a un nuevo ser en nuestro cuerpo durante 9 meses, no esperes volver a tener la misma figura de inmediato. Hay que ser conscientes de ello, pero recuerda que sigues siendo la misma mujer. Lo mejor es sentirnos contentas con nosotras mismas, consentirnos y reforzar nuestra autestima. Eso te hará buscar lo más saludable.

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Oli

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