MI BEBÉ HACE BIZCOS, ¿ES NORMAL?

Alguna vez, entre las mamás de mis amigas, escuché: “Si el bebé está acostado, no te pongas detrás de él porque forzamos su mirada y termina haciendo bizcos al querer verte,  y se puede quedar así para siempre”. Así que cuando empecé a ver que mi nene estaba haciendo bizcos, di el grito en el cielo porque pensé que en algún descuido había hecho eso que no tenía que hacer.

 

Afortunadamente mi esposo me calmó y me dijo que lo mejor que podíamos hacer era consultar a un médico especialista para conocer por qué nuestro hijo estaba haciendo bizcos.

 

Fue así que, gracias al Dr Juan Carlos Carrera (Certificado por el Consejo Mexicano de Pediatría, A.C.), supimos que hasta los seis meses, los bizcos en los niños son algo común.

 

Explicó que el globo ocular está conectada al cerebro por medio del nervio óptico, que en el recién nacido aún no está completamente maduro para funcionar y la energía que se transmite no es la correcta, lo que provoca que durante los primeros seis meses de edad, el niño no tenga control sobre el movimiento de los ojos.

 

El impulso nervioso que el cerebro manda no llega al músculo; y recordemos que los músculos que rodean al ojo son los que hacen que podamos moverlos como queramos, así que como el niño no tiene completo control, aunque quiera mover los ojos en una dirección, estos se pueden ir a otra.

 

¿CÓMO SÉ QUE MI HIJO SE ESTÁ DESARROLLANDO CORRECTAMENTE?

Esto es parte de su desarrollo visual y es conocido como pseudoestrabismo, pero si a los seis meses el niño aún sigue haciendo bizcos, es momento de llevarlo con un especialista, el oftalmólogo, pues cuando el músculo ya está desarrollado y el ojo está volteado, ya es estrabismo.

Otra cosa que sucede que hace parecer que el bebé hace bizcos es el epicanto, que es la parte interna del ojo (lo que hace ver a los niños como si fueran orientales), hace que la parte blanca del ojo se vea más chiquita, por eso parece que voltea los ojos pero es algo completamente normal, nada de qué preocuparse.

 

También nos dijo que no hay nada qué hacer respecto a la “corrección” de los bizcos pues es parte del desarrollo normal del niño, así que hay que evitar todos esos consejos extraños como taparle un ojo  o poner una luz roja encima de él, pues lo único que estaríamos provocando alteraciones neurológicas, que es peor.

 

Gracias a a la información me quedé tranquila y sé que mi hijo está completamente sano.

 

VACUNAS, ¿A FAVOR O EN CONTRA?

Categoría/s: Bebés

Autor: Angie

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