Cómo ser una gran mamá y pareja

Es natural que desde el momento en que tu bebé está en tus brazos, las cosas cambien con tu pareja. El bebé se convierte en el centro de tu universo, y está muy bien, pero recuerda que hay una persona a tu lado que se ha sentido amado y que es parte importante de tu vida.

Muchas mamás piensan que no les alcanza el tiempo ni la atención para complacer a todo el mundo, pero no te estreses, no es cuestión de dividirse en dos, sino de complementar. Haz que tu pareja se sienta parte de esta bella época, habla constantemente con él, compártele todo y, de vez en cuando, dedícale tu amor al cien por ciento. La llegada de un bebé debe ser motivo de felicidad para los dos.

Distingue si se están descuidando

Algunos padres comienzan a distanciarse cuando el bebé ya está en casa, se vuelven solitarios y no son parte del cuidado. Pero no lo malinterpretes, es posible que sienta que invade tu espacio o que puede hacerlo mal, aliéntalo a ser parte de tu amor. Si comete equivocaciones, no le faltes el respeto ni lo hagas sentir insignificante. Si no tiene tiempo, no le hagas sentir que no lo necesitas, al contrario, dale entender que su papel es importante.

Comunicación ante todo

Por otro lado, si sientes que es él quien ha dejado de ponerte atención, habla con él.  Como decíamos, no importa la situación, siempre y cuando haya comunicación, los problemas podrán resolverse. No esperes hasta que se vaya alejando para hablarlo, hazlo incluso desde el embarazo. Platiquen sobre el tiempo, la atención y el amor que te exigirá el nuevo miembro de la familia y cómo podrían lidiar con ello. Así él se sentirá parte de esta gran experiencia. Cuando el bebé ya esté en casa hablen cada vez que se pueda, no sólo sobre la familia, también sobre el trabajo, lo que sienten, los proyectos y la vida en general.

Trabajo en equipo

Esta es la pieza clave del rompecabezas. En la medida en que él se sienta incluido en el cuidado y la formación del pequeño, tendrán experiencias y tiempo para fortalecer su amor. A veces las agendas complican esta situación, pero siempre existe la manera de compartir una siesta, el baño o, claro, el cambio de pañal. Cuando estés totalmente abstraída con la presencia de tu bebé, levanta la mirada y observa a tu pareja, inclúyelo en ese momento especial que estás experimentando. Hazlo sentir que lo necesitas, no sólo para las labores, sino como compañero de vida.

Dense un respiro

Hagan espacio en sus agendas para seguir teniendo citas, como cuando eran novios. Procura que los escapes no sean al cine o frente a la televisión, sino en lugares donde puedan conversar y mirarse detenidamente. Salgan a cenar o hagan un picnic, el dinero no tiene por qué ser un obstáculo. Sabemos que es difícil dejar a tu bebito con alguien más, pero alimentar tu relación también es parte fundamental para ser una mujer plena. Si de plano no se puede, tengan una cita en la casa a la luz de las velas.

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